Descubriendo la otra cara de Ibiza

Aunque la isla se ha convertido en el principal destino para disfrutar de una noche de fiesta, su interior es toda una caja de sorpresas. ¡Comienza el viaje!

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Ya no lo podemos negar (y mucho menos resistirnos). El calor estival se despide de todos nosotros y el verano, poco a poco, deja paso a una nueva temporada. Pero, a pesar de este esperado giro en los acontecimientos, todavía nos quedan ganas de exprimir al máximos los últimos días de sol, mini vestidos y helados. Así que, no se nos ocurre mejor plan que dar carpetazo a la rutina y dejar atrás el ruido de la gran ciudad con destino Ibiza (aunque sea sólo por un fin de semana). Y no, no nos referimos a esa Ibiza de noche, fiesta y discoteca, sino a esa de calas, playas escondidas, artesanía y puestas de sol. ¿Lista para despedir el verano por todo lo alto?

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MAÑANA

Para comenzar a disfrutar de los entresijos que guarda el corazón de la isla pitiusa, no hay nada mejor que empaparse de su identidad a través de uno de sus clásicos mercadillos. Esta vez, huiremos de aquellos típicos, propios de las guías de viaje, y nos adentraremos en el Mercado de Forada. Alejándose de lo que en la sociedad 2.0 entendemos por venta y consumo, una serie de puestos nos ofrecen productos locales y ecológicos, cultivados por los propios vendedores. Desde verduras de cualquier tipo a mermeladas o ghee de elaboración propia, así como cosméticos o platos realizados con los propios ingredientes del mercadillo, se construye toda una experiencia 'foodie' de lo más artesanal.

Mercado de Forada, entre la carretera de San Rafael y Santa Inés.
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Además, en este mercado, el dinero parece ser cosa del pasado pues cuenta con su propia y gratuita moneda, el Eco. Esta forma de pago simbólica se basa en la confianza, acercando la experiencia de compra al antiguo trueque. (Psst: cierra pronto, por lo tanto, será mejor elegir éste como el primer destino de cualquier itinerario).

Productos artesanales del Mercado de Forada.

TARDE

Después de disfrutar de una comida condimentada por el clima ibicenco en la zona 'chill out' de este mercadillo de alma hippie, ponemos rumbo a otro de los puntos más bohemios de la isla. Cogemos carretera y, mientras nos deleitamos con los paisajes verdes y tierra de bosques plagados de pinos decorados con el mar a lo lejos, llegamos a San Juan y su ambiente rural. Sus tradicionales casas pagèsas, su iglesia de cal blanca y sus calles adoquinadas amenizarán tu paseo hasta la cala de San Vicente, de arena fina y aguas tranquilas. Si tu apretada agenda te lo permite, te recomendamos que hagas una incursión en la cueva de Es Culleram, donde encontrarás un santuario dedicado a la diosa Tanit de hace más de 2.400 años. No te defraudará.

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Tras esta dosis de naturaleza y aire puro, llega el turno de una parada obligatoria para todo amante de la moda. World Family Ibiza esconde en su interior una firma artesanal donde cada pieza es única, confeccionada a mano con materiales traídos de todas las partes del mundo que ha conseguido subirse a la pasarela parisina, protagonizar las portadas de revistas de renombre y llegar a los armarios de las gurús fashionistas más actuales. Pero lo más importante: la firma fundada por Merel y Alok se tiñe de fuertes valores de unidad familiar que contemplan el mundo como un lugar sin fronteras en el que todos somos iguales a nuestra manera.

Tienda World Family Ibiza en Sant Joan de Labritja.

Si este ajetreado planning lo permite, te recomendamos que te acerques al mercado de las Dalias para, entre otros, visitar su puesto en este punto de encuentro tan típico de Ibiza.

Bolsos hechos a mano en World Family Ibiza.
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Pero antes de dar por finalizada esta jornada de turismo balear, te mereces una buena cena. Emprendemos camino en dirección Santa Eulalia, para acudir al Hotel ME Ibiza, a orillas del mar. Allí, en su terraza, os espera ME Radio Rooftop bar, el lugar perfecto para darle un capricho a tu paladar con la gastronomía isleña cargada de diseño y vanguardismo, mientras contemplas las olas en la noche ibicenca.

Si llegas al hotel a media tarde, unas horas antes de cenar, será un buen momento para darte un chapuzón en su 'infinity pool' con vistas al horizonte o relajarte en sus camas balinesas antes de prepararte para la cena.

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MAÑANA

Esperamos que hayas recargado pilas al 100 por 100, porque hoy te espera un día de lo más completo.

Antes de ponernos en marcha, no hay nada como empezar la jornada con una clase de yoga en pleno jardín del hotel con vistas al mar. O si te atreves con cualquier reto y experiencia, te encantará una sesión de antigravity en su azotea.

Después de un desayuno de jamón, huevos, yogur, queso y todo lo imaginable en el buffet de su restaurante Salt & Sea, nos dirigimos a la playa de Las Salinas, de las más reconocidas de la isla. Tras un aperitivo para recargar fuerzas en uno de sus chiringuitos, no puedes abandonar esta zona de Ibiza sin haberte sumergido en sus turquesas, cálidas y poco profundas aguas, tomado el sol balear en su fina arena, o haber navegado entre las diferentes calas secretas por las que nos conduce el Mediterráneo desde esta cara de la isla. O te arrepentirás...

Playa de las Salinas en Ibiza.

Además, allí, en el camino que baja hacia la playa, encontrarás el lugar perfecto para saciar tu sed cultural. La Nave Salinas, un antiguo almacén para la cosecha, se reinventa y acoge ahora en su interior la exposición del ilustrador Keith Haring. Sus paredes se empapelan con siluetas de algunos de sus monumentales trabajos, incluyendo en la parte de abajo la auténtica pop-up que un día inauguró el artista en Tokyo. Esta exposición estará disponible hasta finales de septiembre, pero quién sabe con qué nos sorprenderán después.

Exposición de Untitled (DV8), Channel Surf Club - Knokke, Untitled (Headstand) y Pop Shop Tokyo de Keith Haring en la Nave Salinas.
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TARDE

Volvemos a tomar carretera, y en medio de nuestro trayecto nos toparemos con Sluiz, una 'concept store' en la que sus extravagantes exposiciones de distintas temáticas (ahora como un auténtico hospital), productos que no pasan desapercibidos o su decoración ambientada en distintas épocas con cada temporada son la carta de presentación perfecta para disfrutar de una buena comida y tarde de compras que no olvidarás jamás.

Esta temporada, Sluiz se ambienta en la Viena barroca.
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A punto de anochecer nos dirigimos a la bahía de San Antonio para ver la famosa puesta de sol ibicenca desde el hostal La Torre. Situado sobre un acantilado, es el mejor lugar para deleitarnos con un atardecer en tonos cambiantes que en ningún otro sitio de nuestro planeta llegaremos a ver jamás.

Puesta de sol desde el hostal 'La Torre'.
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Tras un buen plato de pulpo, unas bravas o un plato de pescado fresco y autóctono en este ambiente tan romántico, ya adornado con velas y luz tenue por la caída de la noche, podemos permitirnos la licencia de vivir la experiencia de la fiesta ibicenca en uno de los 'chill out' o locales cercanos al mar, como es Café Mambo.

MAÑANA

En esta ruta por las carreteras de Ibiza, volveremos a San Juan para encontrarnos con Aubergine (Carretera de Santa Gertrudis km.979). Una antigua casa pagèsa convertida en restaurante, donde las comidas elaboradas con ingredientes frescos, cultivados en sus jardines, son la mejor apuesta para disfrutar de una experiencia 'foodie' de lo más hogareña y 'healthy' a cualquier hora del día. Pudiendo, además, al anochecer bailar al son de la música en directo.

Restaurante Aubergine by Atzaró

San Miguel de Balansat es otro de los pueblos de Ibiza que no te puedes perder. Una vez aterrices en sus calles tómate un minuto para contemplar la isla desde esta elevada y privilegiada situación de la que disfruta. Visita su iglesia de cal blanca (presidiendo el pueblo), empápate de historia tomando algo en el primer estanco de Ibiza o descubre los secretos de la artesanía en materia de joyas adentrándote en el atellier de Natasha Collis, donde cada pieza en distintas y delicadas piedras y metales es única e irrepetible. Este podía ser tu capricho del viaje, ¿por qué no?

Iglesia de San Miguel.

Por último, despídete de la isla desde Ca Na Xica, un spa en pleno campo ibicenco donde deleitar a tu paladar con su steak tartar mientras contemplas la naturaleza.

Restaurante Ca Na Xica, en la carretera al Puerto de San Miguel, km.10.

Por todo esto (y mucho más) Ibiza se reinventa escapando de todos los tópicos que la persiguen, haciéndose el mejor lugar para perderse y luego encontrarse, ¿a qué esperas para hacer la maleta?

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