Aída Gómez: "Japón me impacta siempre"

Comenzó a viajar con 14 años en la compañía de Antonio Ruiz, 'El Bailarín'. Ha bailado por todo el mundo, como solista y compartiendo escenario con otro Antonio, Gades. Encuentra la inspiración en las diferentes culturas y tiene muy claro que “nada rompe tantas fronteras como la danza; es el arte escénico que llega a la gente de forma más directa”.

El director Carlos Saura la convirtió en la Salomé bíblica poco después de que la artista cerrara su etapa como directora del Ballet Nacional de España. En 2004 obtuvo el Premio Nacional de Danza y ahora encarna a otra mujar de carácter, la Carmen de Mérimée. "Estamos triunfando con la gira", confiesa la madrileña; "tenemos la suerte de que el director de escena es Emilio Sagi".

¿Qué cambios importantes has vivido en tus viajes y cuál te ha sorprendido?
La caída del Muro de Berlín, el cambio de la URSS a Rusia... También me impactan siempre Japón e India.

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¿Nos desvelas qué llevas en tu maleta?
Jamón de pata negra, ropa de ensayo, mis castañuelas, libros y, por supuesto, música. Tampoco me falta alguna pastilla para dormir, y así poder sobrellevar los cambios de horario.

Si tienes un par de días libres, ¿qué lugar eliges para perderte?
Un buen spa, y si es verano me voy a Cádiz, a Los Caños de Meca. Las playas gaditanas son el lugar perfecto para desconectar.

Lo más popular

Cuando vuelves a Madrid no puedes dejar de visitar...
El Prado, el Retiro y un buen restaurante japonés, como por ejemplo Kabuki. La verdad es que las comidas exóticas no me sientan bien, pero me fascina la que preparan en este local.

Has pisado las tablas del Royal Albert Hall de Londres y del Radio City de Nueva York, ¿cuál es el mejor público?
Fuera y dentro de mi país me he sentido siempre muy bien acogida. En la época en la que dirigí el Ballet Nacional de España estuvimos muchos años en el Teatro de la Zarzuela y en el Teatro Real, en Madrid, donde me siento en casa. Aunque también estoy comodísima en El Liceo de Barcelona.

Ahora te has embarcado en un proyecto para consolidar la cultura española en China, ¿qué expectativas tienes?
En realidad me encargaré de coordinar el apartado de danza y tengo previsto abrir allí una academia de baile. Mi pretensión es que nuestro legado llegue hasta Oriente, y así nos conozcan y entiendan mejor.

Has comenzado a trabajar en un montaje sobre la princesa de Éboli, ¿dónde tienes pensado estrenarlo?
No lo sé, pero el personaje de esta noble española me parece muy interesante y lleno de atractivo.