Cinco alternativas navideñas para los no navideños

​Destinos donde ​pasarlo en grande estos días y sin villancicos, mazapanes ni cenas familiares.

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Está claro que la Navidad no está hecha para todo el mundo. Quizás estos días sean unas fechas desagradables para ti, bien porque no te gusta celebrarlas, porque todo te parece cursi, porque la situación familiar no está para festejos o, simplemente, porque no te atrae lo más mínimo el plan.

Sea cual sea tu motivo, hemos pensado cinco destinos españoles alternativos donde pasar las navidades. Cinco escapadas para aprovechar esos días que en la empresa te obligan a gastar o para desconectar de todo aquello que se cuece tras las cenas familiares y el rom-pom-pom-pom.

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Para culturetas: Girona

Imagínate un lugar en el que, con un simple paseo, puedas abarcar más de 2.000 años de historia. Suena a parque temático, pero existe y se llama Girona, quizás una de las ciudades turísticamente menos reconocidas del Levante. Recorre sus dos recintos fortificados, la Força Vella (de la época romana) y la zona medieval (de los siglos XIV y XV) y déjate llevar por algunos de los monumentos más bonitos, como la Catedral, la iglesia de Sant Pere de Galligants o los Baños Árabes.

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Y si quieres darte un respiro de la clase de arte, recorre su precioso barrio judío, asómate al río Onyar para fotografiar las bonitas casas de colores que se asoman al cauce, disfruta del curioso Museo del Cine (en realidad, de la historia anterior al cine) o siéntate bien abrigada en la plaza de la Independencia o la de Sant Feliù para saborear un vino del Empordá acompañado de un sabroso embutido de la zona.

Para amantes de los deportes: Playa del Palmar

En Véjer de la Frontera (Cádiz), se encuentra esta playa de ensueño que en los meses del invierno se vuelve lugar de peregrinación para los surferos por el fuerte viento que sopla. Así que se puede convertir en un destino ideal para olvidarte de la navidad y centrarte en quedarte en equilibrio sobre la tabla. Es muy visitada en verano por las familias, deportistas y gente joven, atraída por sus más de cuatro kilómetros de playa.

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Situada en un entorno rural, permite un montón de actividades para pasar tus mejores navidades: sentarte en la toalla a leer un libro, montar a caballo sobre la arena, dar un enorme paseo para pensar y hacer balance de lo que ha sido el año... También puedes acercarte al pueblo blanco de Vejer de la Frontera y pasear por sus estrellas callecitas o a Conil de la Frontera, también lleno de gente en verano pero ideal para disfrutar en invierno.

Para perderte practicando senderismo: Valle de Mena

Quizás tu idea de vacaciones ideales es coger la mochila y practicar un poco de senderismo, aislada de los Reyes Magos. Bien, ¿qué te parece el valle de Mena? A caballo entre Cantabria, Álava y Vizcaya, está limitado por las cadenas montañosas de La Peña y Ordunte con unas alturas que oscilan entre 300 metros en el valle y 1200 metros en los picos más altos. Puedes seguir caminos que antes estaban habilitados para ganado o arrieros o seguir con tus pasos las huellas de nuestros antepasados prehistóricos.

El valle de Mena fue la primer región española, además, en lograr en 2010 la declaración de 'Parque Estelar' por la Unesco; es decir, una zona ideal para la observación de estrellas. Antes de abrigarte muy, muy bien y pedir un deseo para el año que viene a la primera estrella fugaz que veas, no dejes de fotografiar algunos de los rincones más bonitos de la zona, como sus iglesias románicas, ni de probar las deliciosas verduras de la huerta menesa.

Si deseas volver morena: Playa de Benijo (Tenerife)

Viajar a las Canarias es siempre seguro de sol, así que apunta si quieres regresar el 9 de enero al trabajo luciendo un colorcito que hará morirse de envidia al más pintado. Al norte de Tenerife, alejado de la habitual zona turística, se encuentra la playa de Benijo, casi salvaje y de arena negra. Nunca hay mucha gente, y puedes disfrutarla a gusto con la marea baja, para tener tiempo suficiente para tomar el sol, jugar a las palas y dar envidia a tus contactos de Facebook.

No es una playa al uso; debes aparcar junto a la carretera y bajar por un sendero escalonado unos 10-15 minutos. Y aunque no sea 'obligatorio', recuerda que es una playa bastante frecuentada por nudistas, para que no te lleves 'sustos'. No dejes de visitar el cercano macizo de Anaga, un verdadero oasis, un auténtico pulmón natural en el paisaje de la isla.

Si quieres deleitarte avistando aves: Parque Natural de Monfragüe (Cáceres)

Cada año, 300.000 personas visitan este precioso parque natural para avistar alguna de las especies de aves más deseadas: el buitre negro, luego el buitre leonado y el alimoche. También podrás ver águilas imperiales y reales, milanos, mochuelos y, en invierno, bandadas de grullas en busca de la dehesa. Cuatro itinerarios se convierten en toda una invitación a descubrir con calma este precioso paisaje extremeño.

Pero también podrás adentrarte en la historia, visitando las ruinas del castillo de Monfragüe o admirando las pinturas rupestres de la zona. O poner a prueba tu vértigo, asomándote al Salto del Gitano, un increíble acantilado de 300 metros de alto sobre el tajo. O ver los restos de las antiguas viviendas de los ferroviarios del siglo XIX.

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