Sesión Vermú

Los templos donde rendirle culto.

Vermú Elixir con sifón en Martinez, Barcelona

Con hielo, una rodaja de naranja y una guinda. De grifo. Con un ligero disparo de agua de seltz. Aderezado con un par de gotas de ginebra u otro destilado… Sus combinaciones son infinitas pero como mejor se disfruta es al mediodía, en domingo, frente a una barra bulliciosa. Así, codo con codo. No estoy hablando del trago de moda, porque no entiende de tendencias, ni del cóctel estrella del momento porque no conoce de temporadas.

No hablo de cañas, ni de chatos, ni de vinos tintos o blancos, sino de la bebida rey del aperitivo: el vermú. Un brebaje oloroso con base de vino, ajenjo y diversas hierbas aromáticas que se asocia a un rito, el del tentempié. Se podría decir que la frase "la hora del vermú" se ha convertido en auténtico patrimonio de la humanidad. Parecía que con el paso del tiempo había perdido adeptos. Nada más lejos de la realidad. Los ha ganado. Ya lo decía Ramón Gómez de la Serna en sus Greguerías, gran defensor de su carácter popular, "el vermut es el aperitivo al que puedes llamar de tú".

El tándem, aperitivo y vermú, se ha transformado en una verdadera religión. Así que practica esta liturgia, propia de entre horas, con mejillones en escabeche, croquetas de jamón, patatas fritas crujientes o bravas picantes, gambas a la plancha, banderillas y boquerones con ese punto perfecto de vinagre, queso curado… Ya sea en tabernas de antaño, bares con historia rehabilitados o locales modernos, sus barras se transformarán en tu campamento base preferido.

A continuación, toma nota de las direcciones a las que peregrinar y rendirle culto. Este domingo, ¿quedamos para tomar un vermú?

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El Machi

Si de repente escuchas "¡Marchando un vermut Machinero!", no te asustes, es el grito de la casa cuando se acerca su hora del vermú en la barra. El histórico bar junto al puerto de Santander, que aún conserva el cartel de 'Atención al tren' en recuerdo a los viajeros que hacía ochenta años paraban aquí para un tentempié, se descubre ahora como una taberna con solera. Entra, hazte un hueco en la barra y, entre sorbo y sorbo de un vermut en copa de Martini, cata el mar con bocados marineros buscados con lupa y tesón en el mercado de la Esperanza. Rabas frescas, mejillones apenas vaporizados con salsa picante, almejas de Pedreña, navajas naturales y ensalada de rape son sólo algunos de sus manjares. Calderón de la Barca, 9. Santander. Tel.: 942 21 87 22. www.elmachi.es

La Juana

Desde este bar madrileño, ubicado en el barrio señorial de Chamberí, a tiro de piedra de la Plaza de Olavide y en la que no faltan espejos y banquetas mullidas de aires retro, reivindican esta bebida con cierto sabor amargo. Un neón con el nombre 'Bar La Juana' en verde flúor te da la bienvenida. Dentro, notas de rock, jazz o pop te invitan a sentarte en su barra de madera y pedir un vermú de grifo con una empanada chilena y una toritlla de queso cabrales como acompañantes. Juan de Austria, 23. Madrid. Tel.: 914 45 07 63. lajuanachamberi.blogspot.com.es

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Morro Fi

'Anar a fer el vermut!'. Esta exclamación, ¡vamos a tomar un vermut!, podría ser perfectamente el grito de guerra de Morro Fi (Consell de Cent, 171). Un minúsculo oasis para los vermuteros de la Ciudad Condal. Ambientado en los bares de los domingos de toda la vida, destaca por su oferta de cañas bien tiradas, vermuts caseros y latas de factura propia. Sin embargo, antes de moverse entre grifos, conservas y encurtidos, Morro Fi era un blog, en el que sus integrantes, Marc, Guillermo y Marcel, narraban sus experiencias gastronómicas y recomendaban restaurantes y bares. Hoy, además del homónimo bar, tienen otros dos templos del aperitivo, Dalt de Tot (en Saragossa, 66) y Mitja Vida (Brusi, 39), y una línea de productos y vermuts en antiguas botellas de gaseosa con ilustraciones divertidas para disfrutar en casa. morrofi.cat.

A Fuego Negro

Entre el centenar de barras donostiarras, encontrarás una en concreto en la que sirven colosales aceitunas gordal bien rellenas de gelatina de vermú y que se presentan en coquetos estuches de huevos de codorniz. El nombre del espacio para guardar en la agenda: A Fuego Negro. 31 de Agosto, 31. San Sebastián. Tel.: 650 13 53 73. www.afuegonegro.com.

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Casa Mariol

Había una vez una bodega tarraconense familiar que, allá por los años 60, comenzó a realizar vermú casero para vender en su tienda de vinos a granel en Barcelona. Sin embargo, no fue hasta hace poco cuando decidieron compartir su mágico líquido con el resto del mundo, embotellándolo en una espectacular botella de litro diseñada por el ingenio creativo del estudio Bendita Gloria. Ésta te explica gráficamente cómo preparar el perfecto vermú: una rodaja de naranja, una oliva, un chorrito de sifón y servirlo a 8 grados. ¿El resultado? Un vermú negro elaborado 100% con uva macabeo, macerado con más de 150 plantas (entre ellas tomillo y romero) y especias como la canela que hará que tu primer sorbo sea acaramelado. ¿A qué esperas para cortar una rodaja de naranja? www.casamariol.com.

Celso y Manolo

En pleno corazón del barrio de Chueca, en el número 1 de la calle de la Libertad, te espera una sorpresa: Celso y Manolo, una tasca de toda la vida. Los hermanos Celso y Manolo fueron, en los años setenta, los primeros propietarios de este local, aunque en la fachada brillaba el nombre de Arguelles. Después jubilarse y ver el trabajo deslumbrante que el empresario hostelero Carlos Zamora estaba realizando con la Taberna La Carmencita (Manolo solía cenar, en su adolescencia, una vez al mes judías y entrecot), decidieron traspasarle su negocio. Ahora, tras una barra de mármol de ocho metros de larga, se sirven a diario un sinfín de vermuts. En concreto, de Montsant macerado con hierbas aromáticas. Para maridarlo, pide algunos bocados como el bocadillo de calamares fritos, los taquitos de lomo de venado a la plancha con arándano eco de Guemes, el arroz trifásico (con morcilla de Burgos, osobuco, garbanzos de Colmenar de Oreja y bacalao de Noruega) y el chuletón de tomate de Huesca para carnívoros con alma vegetal. Sin duda, querrás vivir en su cocina e hidratarte con su vermut... Libertad, 1. Madrid Tel.: 915 31 80 79. tascacelsoymanolo.wordpress.com.

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De Rodriguez & Salas

Igual que sus artífices, el cocinero Emilio Salas y el bartender Ismael Rodríguez, este restaurante es puro contraste. Es castizo y contemporáneo, tradicional y moderno, de vermut y tapas clásicas y de vinos y cocina vanguardista. ¿El resultado? De Rodríguez & Salas. Un espacio que se define como vermutería moderna en mitad del Barrio de las Letras madrileño. Aquí les encanta el vermú, tanto que puedes catar en la barra uno patrio, italiano o francés. El digestivo perfecto para tomar antes de sentarte a la mesa. Prado, 15. Madrid. Tel.: 914 29 03 51. www.derodriguezysalas.com.

International Society for the Preservation and Enjoyment of Vermut

Lejos de ser el título de una obra de Julio Verne o un pasaje divertido de los libros de Gerald Durrell, este nombre, que podría ser la extensión chispeante de un club privado británico, es una curiosa y divertida iniciativa consagrada al culto y la adoración del vermú. Desde esta asociación con sede en San Sebastián, nacida del ingenio de una chica de Zumaya (Guipúzcoa), Maite Roso, y de otra de Alabama (EE.UU), Marti Kilpatrick, se recupera la tradición vermutera gracias a sus sesiones Vermuteke. ¿El día a señalar en el calendario? Un domingo de cada mes. Además, organizan los Vermut Tour por la ciudad. Con el plano que ellas preparan previamente, podrás probar los vermús de los diferentes bares de Donostia. www.facebook.com/vermutsociety.

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Martinez

En la falda del Montjuïc y con Barcelona a los pies, Josep Maria Parrado, genio responsable del restaurante Cañete y Cañete Mantel, ha recuperado esta instalación diseñada en su momento por el arquitecto Óscar Tusquets y que, poco después de terminarla, se abandonó a su suerte. Años más tarde, Josep se percató del enorme potencial del espacio, escondido bajo hierbajos y grafitis y hogar del lumpen barcelonés, y, sin pensárselo dos veces, decidió lavarle la cara, mantener la estructura exterior y transformarlo en una de las mejores terrazas de la ciudad con vistas de ensueño. Dicho y hecho. Con aires de chiringuito moderno, en Martinez, además de servir cocina marinera, destaca su 'menú vermut' con Elixir como bebida protagonista. Un vermú creado en exclusiva por Casa Mariol para el restaurante siguiendo una receta secreta de la familia Vaquer. Y, ¿en qué consiste? Primero, te entregan un capazo, con un bolso térmico interior lleno de hielo, con una botella de Elixir y un cazo para las olivas y otra bebida extra (cerveza Moritz, sangría, vino o cava); después, llega una ensaladilla rusa con sus piquitos andaluces y escoges una tapa, entre mejillones de roca con cítricos o croquetas de Jamón de Guijuelo; a continuación, la ensalada Martínez y un arroz (hay cuatro estilos); y para terminar un postre (crema catalana, helado de yogurt o mousse de chocolate). Todo por 40 euros. Carretera de Miramar, 38. Barcelona. Tel.: 931 06 60 52. www.martinezbarcelona.com.

La Hora del Vermut

El Mercado de San Miguel esconde en su interior un bar que se ha convertido en el perfecto spot para disfrutar de un vermú. Desde la barra de La Hora del Vermut podrás probar no sólo uno de grifo casero, también otros de diferentes regiones. Y como no hay un vermú sin aperitivo, marídalo con algunos de sus encurtidos: aceitunas de todas las variedades y banderillas de sabores varios. Una combinación perfecta para abrir el apetito y después picar algún manjar en los diversos puestos del mercado. Plaza de San Miguel, s/n. Puestos 21, 22, 23. Madrid, Tel.: 915 42 49 36. www.mercadodesanmiguel.es.